La brecha de género en las carreras STEM es persistente: las mujeres siguen subrepresentadas en la ciencia panameña, una desigualdad que no se explica por capacidad, sino por factores culturales y del entorno —estereotipos, baja autovaloración y escasez de referentes— que se forman desde la infancia, incluso antes de los seis años (Bian et al., 2017; Hill et al., 2010), y se vuelven decisivos en el noveno grado, cuando se elige entre bachillerato de ciencias o letras. Hoy ese entorno es crecientemente digital: las y los jóvenes pasan varias horas diarias en redes sociales (PNUD, 2025), donde podrían reforzarse los estereotipos de género y moldearse las representaciones sobre las mujeres en STEM y las aspiraciones científicas de las jóvenes. Sin embargo, en Panamá no existe evidencia sobre el papel que cumplen estas plataformas en ese proceso, un vacío que esta investigación busca llenar. Desde la epistemología feminista, la imagen de quién hace ciencia no es neutral, sino una construcción social atravesada por supuestos de género (Harding, 1986); comprender cómo los medios digitales reproducen o desafían esa imagen es clave para cerrar la brecha. Investigarlo ahora es oportuno: el alto consumo digital coincide con un debate legislativo nacional sobre protección digital (anteproyecto 224 y Proyecto de Ley 426) que demanda evidencia situada.
Se adopta un diseño mixto de predominio cualitativo (encuestas, grupos focales y análisis de contenido), con enfoque de género, en una escuela de Panamá Norte (estudio de caso en profundidad). Los hallazgos de este estudio serán usados para formular recomendaciones para las instituciones y comunidad educativa en el país dirigidas a diseñar intervenciones que promuevan representaciones diversas e inclusivas en STEM, fortaleciendo muy especialmente la presencia de referentes femeninos en dichas áreas. Estas intervenciones podrían incluir actividades de orientación vocacional, programas de mentoría o encuentros con mujeres profesionales o científicas de las áreas STEM, acciones formativas para identificar y cuestionar estereotipos de género presentes en sus entornos sociales o digitales, así como estrategias de comunicación que permitan acercar los referentes femeninos en STEM a las jóvenes estudiantes.
Eugenia Rodríguez Blanco
Raisa UrribarriMgtr. Verónica Gutiérrez: co-investigadora
Lic. María Teresa Torrez: asistente de investigación
Generar conocimiento sobre la influencia de las redes sociales digitales en la construcción de estereotipos de género asociados a las áreas STEM, y en las aspiraciones académicas de estudiantes de noveno de una escuela en Panamá Norte, con el fin de contribuir a la comprensión de las brechas de género en estas disciplinas.
Caracterizar los patrones de consumo y uso de redes sociales entre estudiantes de noveno grado, identificando las plataformas, contenidos y referentes digitales relevantes para esta población.
Identificar y analizar las representaciones de género, y los referentes femeninos en STEM presentes en los contenidos digitales consumidos por adolescentes.
Analizar, desde una perspectiva de género, la relación entre el consumo de redes sociales, las representaciones de género sobre STEM y las aspiraciones académicas de adolescentes hacia estas áreas.
Formular recomendaciones orientadas al diseño de estrategias educativas y de comunicación que promuevan vocaciones STEM, en particular entre las adolescentes, contribuyendo a reducir las brechas de género existentes en estas disciplinas.
Desde 24/09/2026 hasta 23/03/2028 (18 meses)
40.000,00 USD de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT)
Las y los estudiantes de noveno grado de Panamá. Se trabajará con una muestra intencional de la Escuela Monseñor Francisco Beckman en Panamá Norte, donde se aplicará la encuesta a estudiantes de noveno grado y se realizarán dos grupos focales (uno de niñas y otro de niños), para un total aproximado de ocho grupos focales. El número de estudiantes encuestados por escuela se precisará en función del tamaño de los grupos de noveno grado y de las autorizaciones obtenidas.
FASE 1: Diseño y preparación (5 meses)
FASE 2: Trabajo de campo, análisis de resultados y productos (13 meses)