Este artículo analiza cómo el estado conyugal influye en la dedicación al trabajo doméstico no remunerado de hombres y mujeres. Con datos de dos encuestas nacionales, se comparan personas unidas o casadas con quienes no lo están. Los resultados revelan efectos opuestos en parejas heterosexuales: la unión incrementa el trabajo doméstico de las mujeres y reduce significativamente el de los hombres. Se concluye que el estado conyugal es una variable clave en la brecha de género de estos trabajos.
América Latina Hoy
Eugenia Rodríguez Blanco
Jon Subinas Garralda