La historia de las mujeres en la ciencia no se reduce a recuperar sus nombres y destacar sus logros. También implica reconocer la especificidad de sus contribuciones, muchas veces determinadas por sus condiciones de género. Estas influyen tanto en la participación de las mujeres en la ciencia —lo que ayuda a explicar por qué siguen siendo menos que sus pares varones en determinadas áreas o en posiciones de la jerarquía científica— como en la forma en que se produce el conocimiento. Las preguntas de investigación, los temas de interés y las metodologías utilizadas suelen reflejar esas experiencias y posiciones sociales.
Esta cuestión epistemológica ocupa un lugar central en el proyecto Pioneras de la ciencia, financiado por la SENACYT y desarrollado por el CIEPS. Su más reciente publicación, el libro Diálogos Intergeneracionales de Científicas Sociales Panameñas (CLACSO y CIEPS, 2025), reúne a destacadas investigadoras en un diálogo que visibiliza y analiza los aportes de las científicas sociales panameñas en disciplinas como la arqueología, la sociología y el urbanismo. En sus páginas se destacan las preocupaciones que dieron origen a sus líneas de investigación, así como los temas y enfoques que marcaron su trabajo académico.
Una mirada transversal a los aportes de estas científicas sociales permite identificar algunas formas recurrentes de analizar la realidad social. En particular, muchas de ellas orientaron sus investigaciones hacia problemas sociales concretos y a la búsqueda de respuestas que contribuyeran a mejorar las condiciones de vida de la población.
La demógrafa Carmen Miró cuestionó las interpretaciones dominantes sobre los problemas de población, proponiendo una mirada crítica sobre las desigualdades sociales y el modelo económico capitalista que las condiciona. La arquitecta y urbanista Rosa Palacio incorporó preocupaciones sobre las condiciones de habitabilidad y el bienestar en el diseño de la vivienda social. En el ámbito de la educación, Felicia Santizo desarrolló innovaciones pedagógicas que respondieran a los desafíos del aprendizaje en contextos marcados por la marginación y la exclusión.
En conjunto, sus contribuciones revelan una ciencia social profundamente vinculada a sus contextos socioculturales y, en particular, a las desigualdades que atraviesan la vida de la población. En ese sentido, la participación de las mujeres en la ciencia no solo amplía la diversidad dentro de la comunidad académica, sino que también contribuye a ensanchar las formas de comprender la realidad social y producir conocimiento sobre sus problemas.
La autora es antropóloga e investigadora en el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS-AIP) e integrante de Ciencia en Panamá.
Publicado inicialmente en La Prensa*

Doctora en antropología social y magister en género y desarrollo. Sus trabajos de investigación se ubican en la antropología feminista y aplicada. Ha trabajado como investigadora, consultora y docente en diversos países de África y América Latina. Desde el año 2012 reside y trabaja en Panamá. En el año 2014 se incorporó a la Universidad de Panamá como profesora visitante e investigadora del Centro de Investigaciones de la Facultad de Humanidades (CIFHU) y es Investigadora II del Sistema Nacional de Investigación (SNI) de Panamá. Es autora de la obra “Mujeres Indígenas migrantes; encrucijadas de género y etnicidad en la migración indígena contemporánea” (Editorial Abya Yala. 2020). Ha liderado varias investigaciones etnográficas sobre las desigualdades de género y los derechos de las mujeres, y es la coordinadora del proyecto “Pioneras de la ciencia en Panamá” financiado por la SENACYT.
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